Deja de buscarme, deja de hablarme, deja de hablar de mi, deja de recordarme. Si no me querías... bah, olvídalo, olvídate de mi.
Deja de preguntar cosas, deja de dar respuestas, que al fin y al cabo, siempre llevan al mismo círculo vicioso.
¡Pero por favor, déjame olvidarte!